Si vas a comprar RAM o SSD, hazlo YA por qué los precios pueden dispararse este año

Como ya hemos ido adelantando en analizandotecnologia a lo largo de 2025, en 2026 el escenario en torno a la memoria RAM, ha escalado de forma brusca. Los grandes fabricantes de memoria, presionados por la explosión de la inteligencia artificial y los centros de datos, están subiendo tarifas a un ritmo que no veíamos desde hace más de una década. Firmas de análisis como TrendForce hablan ya de incrementos de hasta el 60% en DRAM y más de 30% en NAND flash solo en el primer trimestre de 2026, mientras que algunos contratos de grandes clientes han llegado a duplicar precio frente al trimestre anterior.

Todo esto significa que montar o actualizar un PC, comprar un portátil nuevo o ampliar el almacenamiento de tu consola va a ser sensiblemente más caro que hace unos meses. Algunos analistas calculan que un portátil con 16 GB de RAM podría encarecerse entre 40 y 50 dólares solo por el coste de memoria, y que los módulos DDR5 de 32 GB podrían superar la barrera de los 500 dólares si se confirma una subida adicional del 60% en 2026. Y en SSD la situación no es mejor: Samsung, por ejemplo, ha aplicado hasta un 100% de subida en contratos de NAND para este primer trimestre, lo que está acelerando la inflación de precios en unidades de estado sólido tanto para consumo como para servidores.

Por qué se disparan los precios de la RAM y los SSD

El origen del problema está en que la industria de memoria vive una auténtica fiebre del oro de la IA. Los grandes centros de datos que alimentan modelos de lenguaje, servicios en la nube y herramientas de IA generativa están comprando cantidades enormes de DRAM para servidores y memoria HBM (High Bandwidth Memory), mucho más compleja y cara de fabricar que la RAM convencional. Para poder abastecer esa demanda, fabricantes como Samsung, SK Hynix o Micron están redirigiendo parte de sus líneas de producción desde los módulos DDR4/DDR5 de consumo hacia productos de alto margen para servidores e IA.

Ese giro provoca una escasez artificial en el mercado doméstico: aunque el número de wafers producidos no haya bajado, una porción mayor se reserva a grandes clientes, dejando menos oferta para PCs, portátiles y consolas. A esto se suman problemas de logística global, costes energéticos y la decisión deliberada de los fabricantes de no ampliar demasiado capacidad para no volver a caer en el ciclo de precios hundidos de 2022/2023. El resultado es un cóctel perfecto: mucha demanda en IA, poca oferta para consumidores y fabricantes con ganas de recuperar márgenes.

Cómo te afectará si quieres montar o actualizar un PC

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Las consecuencias ya se empiezan a notar en tienda. Informes recientes hablan de kits de RAM DDR5 cuyo precio se ha multiplicado por dos entre febrero de 2025 y finales de 2025, pasando de unos 88 dólares a más de 430 dólares para configuraciones de gama alta, y las previsiones apuntan a que 2026 será “un viaje movidito” para cualquiera que quiera actualizar su equipo. En SSD, el repunte es igual de claro: la NAND flash representa hasta el 90% del coste de materiales de un SSD, así que cuando su precio sube 55 o 60% o incluso 100% en algunos contratos, el PVP final no tarda en reflejarlo.

Para el usuario medio esto se traduce en varios escenarios:

  • Los portátiles nuevos podrían encarecerse entre un 4% y un 8% de media en 2026, según datos de IDC, solo por la subida de memoria.
  • Muchos fabricantes empezarán a lanzar configuraciones con menos RAM o menos SSD de base (por ejemplo, 8 GB en vez de 16 GB, 512 GB en lugar de 1 TB) para mantener precios atractivos.
  • Algunos integradores ya han reducido o pausado la venta de RAM suelta para evitar especulación, obligando a comprar el equipo completo si quieres buenos precios.

Si estás pensando en un upgrade de RAM o en añadir un SSD NVMe a tu PC gaming, la recomendación que se repite una y otra vez en el sector es clara: mejor comprar antes que después, porque las previsiones de los fabricantes y de los analistas siguen apuntando a subidas durante buena parte de 2026.

¿Cuánto puede durar esta subida?

El mercado de memoria es famoso por sus ciclos de subidas y bajadas extremas, pero todo indica que ahora estamos en plena fase alcista. TrendForce pronostica que los precios de DRAM seguirán creciendo al menos durante el primer semestre, con contratos para RAM convencional subiendo hasta un 60% trimestre a trimestre, mientras que la NAND flash podría encarecerse en torno a un 33 y 38% por trimestre, con especial impacto en SSD para portátiles y sobremesa.

A medio plazo, la gran incógnita es si la burbuja de la IA se mantendrá o se desinflará. Algunos expertos creen que, si la inversión en centros de datos se frena, podríamos ver una corrección fuerte de precios en uno o dos años. Pero por ahora, las propias marcas evitan expandir demasiado sus fábricas precisamente por miedo a quedar atrapadas con exceso de inventario, lo que refuerza la tendencia alcista a corto plazo.

Opinión personal: la mejor época para montar un PC ya pasó (de momento)

Recuerdo muy bien ese pequeño “milagro” de mediados de 2023 y principios de 2024, cuando podías pillar 32 GB de DDR5 y 2 TB NVMe a precio casi de ganga y recomendaba a todo el mundo aprovechar. Viendo los datos actuales y escuchando a fabricantes como Kingston avisar de que “es malo, y va a peor”, tengo la sensación de que esa ventana se ha cerrado por una temporada.

¿Mensaje final? Si necesitas RAM o SSD para trabajar, editar vídeo o jugar, yo no esperaría a “que bajen otra vez”, porque todo apunta a que 2026 será el año caro de la memoria. Si, en cambio, tu equipo va sobrado, quizá sea buen momento para aguantar, exprimir lo que tienes y ver si dentro de un par de años la fiesta de la IA se calma… y con ella, los precios.