Adiós caos de versiones: así será Windows 11 27H2, la gran reforma bajo el capó

Microsoft ha decidido que, antes de hablar de un hipotético Windows 12, toca arreglar a fondo Windows 11. Y esa gran reforma ya tiene nombre: Windows 11 27H2, la actualización prevista para el segundo semestre de 2027 que ya ha empezado a cocinarse en el canal Canary con las nuevas builds de la serie 29500. Más que una colección de funciones vistosas, 27H2 apunta a ser un cambio de cimientos: nueva plataforma interna, unificación entre PCs ARM (Snapdragon X2) y equipos x86 (Intel y AMD), y un objetivo muy claro que repiten medios y filtradores: menos bugs, más rendimiento y una base estable para toda la década.
Después de varios sustos con actualizaciones problemáticas y un ecosistema dividido entre ramas 24H2, 25H2 y 26H1/26H2, Microsoft necesita una especie de “gran limpieza general”. 27H2 será esa reunión de familia: la versión que volverá a juntar todas las variantes en un solo Windows 11 y que, si sale bien, podría ser recordada como la actualización que por fin hizo que el sistema dejara de sentirse en beta permanente.
Qué es exactamente Windows 11 27H2
Microsoft no ha publicado todavía una ficha oficial de Windows 11 27H2, pero sí ha dejado varias pistas en su propia documentación y en el blog del programa Windows Insider. A mediados de febrero de 2026, la compañía dividió el canal Canary en dos rutas:
- Una sigue con builds en la serie 28000, centrada en nuevas funciones para 26H2.
- Otra estrena builds en la serie 29500, enfocada en cambios de plataforma “profundos”.
Según Windows Central, TechRadar y otros medios, esa segunda rama es la que se convertirá en 27H2, con nombre en clave “Strontium”. La idea es que 2026 sea un año de transición, con 26H1 dedicado a los primeros PCs ARM con Snapdragon X2 y 26H2 como enablement pack sobre la base actual “Germanium”, mientras que 27H2 en 2027 será una actualización completa del sistema, no un simple parche, que unifique todas esas variantes en una nueva plataforma común.
En la práctica, esto significa que 27H2 tendrá un peso similar al salto 23H2 → 24H2: instalación grande, reinicios, drivers revisados y, esperemos, una sensación de “sistema nuevo” aunque el nombre siga siendo Windows 11.
Unificar ARM y x86: el gran reto de Microsoft

Hasta ahora, Windows 11 vivía un poco «esquizofrénico«: la versión 26H1, exclusiva para dispositivos con Qualcomm Snapdragon X2, utiliza ya una plataforma distinta (codenamed “Bromine”), mientras que el resto de PCs x86 siguen en la base Germanium que llegó con 24H2. Esa separación tiene sentido a corto plazo —los nuevos chips ARM necesitaban cambios en el kernel, el programador de hilos y el subsistema gráfico—, pero complica muchísimo la vida a usuarios y departamentos de IT, porque 26H1 no puede actualizarse directamente a 26H2, y las dos ramas no son intercambiables.
Con Windows 11 27H2, Microsoft quiere cerrar esa brecha: la actualización está pensada como un punto de fusión, donde tanto los equipos ARM como los Intel/AMD se suban a la misma base técnica, compartan el mismo modelo de drivers y reciban las mismas funciones desde un único árbl de código. Esto es clave para que las apps, los fabricantes de hardware y las propias herramientas de administración de empresas no tengan que lidiar con “dos Windows 11 distintos” durante años.
Según filtraciones, 27H2 también será la ocasión para optimizar mejor las nuevas generaciones de chips Snapdragon X2 y los futuros Core Ultra / Ryzen AI, con mejoras en gestión de energía, latencias de entrada y uso de NPUs para tareas de IA local.
Menos funciones nuevas, más estabilidad (al menos sobre el papel)

Otra pista importante que ha dado Microsoft es que las nuevas builds de la serie 29500, destinadas a 27H2, no están recibiendo funciones vistosas, sino todo lo contrario: algunos testers incluso han visto desaparecer características temporales mientras el equipo se centra en cambios internos. La propia compañía avisa de que esta rama servirá para “validar cambios de plataforma” y que ciertas funcionalidades volverán “más adelante”.
Traducido: 27H2 no se está diseñando como la típica actualización llena de widgets y menús reordenados, sino como una reforma interna. TechRadar y medios especializados hablan de un plan explícito para “arreglar Windows 11”, tras años de críticas por bugs que llegaban a versiones finales, problemas de rendimiento en gaming y fallos recurrentes en actualizaciones acumulativas. Incluso se ha fichado a un “quality chief” dedicado a supervisar esta etapa, algo poco habitual y que muchos interpretan como un reconocimiento de que había que tomar en serio la estabilidad.
Eso no significa que 27H2 vaya a llegar sin novedades visuales o funciones de IA, pero la prioridad parece clara: velocidad, consistencia y menos sustos en cada Patch Tuesday.
Qué pueden esperar los usuarios de la próxima gran actualización
A corto plazo, para quien usa Windows 11 en su día a día, 27H2 es todavía una promesa a medio plazo. La realidad de 2026 sigue siendo 24H2, 25H2 y las futuras 26H1/26H2. Sin embargo, sí hay algunas cosas a tener en cuenta de cara a esa gran actualización de 2027:
- Si estás en 26H1 (ARM) o piensas comprar un portátil con Snapdragon X2, lo normal es que tu camino natural de actualización a largo plazo pase por 27H2 y no por 26H2.
- Para empresas y administradores, 27H2 será probablemente la versión a marcar como “objetivo de consolidación”, la que unifique de nuevo el parque de equipos y permita estandarizar imágenes y políticas sin tener que distinguir plataformas.
- Si te planteabas esperar a un supuesto Windows 12, todo apunta a que Microsoft ha preferido no fragmentar más la marca y centrar los esfuerzos en este gran update de Windows 11, así que 27H2 será, de facto, el “Windows 11.5” que muchos pedían sin cambiar de nombre.
¿Merece la pena aguantar hasta entonces? Si tu PC funciona bien con 24H2/25H2, la respuesta es que puedes seguir actualizando con tranquilidad: 27H2 llegará como una actualización completa en 2027 y, si Microsoft cumple lo que promete, debería mejorar el rendimiento y la estabilidad sin obligarte a reaprender todo el sistema.
Por ahora, lo razonable es tomar 27H2 como lo que es: una hoja de ruta, una señal de que Microsoft ha entendido que tocaba parar, respirar y reforzar los cimientos. Si lo consigue, quizás dentro de un par de años dejemos de hablar de “el Windows 11 de los bugs” y empecemos a hablar, simplemente, de un Windows que por fin no molesta.
